
La obra de Juan Uslé en sus comienzos está estrechamente relacionada con la naturaleza y las experiencias vividas, en ella establece una relación entre memoria y percepción. En sus obras confluyen las memorias y percepciones personales del paisaje en metamorfosis y las que derivan del propio proceso pictórico. Es un proceso hasta cierto punto expresionista, pero que asume una conciencia crítica para hacer visible algo complejo. Las dos obras Sin título, 1987 de está exposición son memorias del río Cubas, están pintadas en su primera etapa de aterrizaje en Nueva York, mientras que en The Book of Landscape, 1988, va alejándose de la memoria del paisaje conocido, se abre, y se redefine a través de lo que luego sería su etapa de Sueños del Capitán Nemo.
Brett Goodroad, tiene una relación muy directa con el paisaje y la naturaleza porque pinta al aire libre e incluso a la intemperie, permitiendo, con ese ingrediente objetivo, experimentar con una sensación de apertura y aislamiento simultáneamente. Evoca la realidad del paisaje y naturaleza que le rodea, en relación con el proceso pictórico y perceptivo como él mismo dice: “en mi práctica como pintor, lo que se te escapa es precisamente lo que buscas. Es aquello que nunca vas a conseguir, y cuando finalmente lo consigues, sucede algo hermoso y mágico.” No es sólo un proceso expresionista en el que las formas se reinterpretan y evolucionan hacia formas que parten de una realidad. La obra de Brett Goodroad es una simbiosis entre la figuración y la abstracción, desafiando un orden, escapando y ejerciendo la voluntad de tomar decisiones transformando su propia fuente de inspiración, contradiciendose a sí mismo.
Ambos artistas persiguen realidades alternativas a las formas existentes en la búsqueda de lo que se le escapa o esconde la percepción, a través de un proceso pictórico, una invitación a observar y ser.